¡Ave María, Mujer humilde,
bendecida por el Altísimo!
bendecida por el Altísimo!
Virgen de la esperanza,
profecía de tiempos nuevos,
nosotros nos unimos a tu cántico de alabanza
para celebrar las misericordias del Señor,
para anunciar la venida del Reino
y la plena liberación del hombre.
¡Ave María, humilde Sierva del Señor,
Gloriosa Madre de Cristo!
nosotros nos unimos a tu cántico de alabanza
para celebrar las misericordias del Señor,
para anunciar la venida del Reino
y la plena liberación del hombre.
¡Ave María, humilde Sierva del Señor,
Gloriosa Madre de Cristo!
Virgen fiel, Morada Santa del Verbo,
enséñanos a perseverar
enséñanos a perseverar
en la escucha de la Palabra,
a ser dóciles a la Voz del Espíritu Santo,
atentos a sus llamados
a ser dóciles a la Voz del Espíritu Santo,
atentos a sus llamados
en la intimidad de la conciencia
y a sus manifestaciones
y a sus manifestaciones
en los acontecimientos de la historia.


