El Señor es infinitamente generoso.
Su generosidad estalla en los esplendores de la naturaleza, en el tratamiento real de las almas fieles.
Aprende a responder con tu vida un átomo de la generosidad divina.
Se generoso en tu amor hacia el señor. Hazlo por los demás también y por tu ángel de la guarda.
ORACION AL LEVANTARSE
AL ANGEL DE LA GUARDA
