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sábado, 19 de abril de 2014

ORACION A LA VIRGEN DE GUADALUPE PARA PROTECCIÓN DE NOVIAZGO Y MATRIMONIOS




Madre Nuestra:
En tu nombre hemos unido nuestros corazones.
 
Queremos que presidas nuestro amor;
que defiendas,
 conserves y aumentes nuestra ilusión.
 
Quita de nuestro camino
 cualquier obstáculo
que haga nacer la sombra
 o las dudas entre los dos.
 
Apártanos del egoísmo
 que paraliza el verdadero amor.

Líbranos de la ligereza que pone en peligro
la Gracia de nuestras almas.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

ORACION A LA VIRGEN DE GUADALUPE PARA LA UNION DE LOS MATRIMONIOS


 




Señor, inspira a estos hombres y mujeres
que llevan los títulos de "Esposo" y "Esposa".



Ayúdalos a mirarte a Ti,
a ellos mismos,
uno al otro,
para redescubrir la plenitud y el misterio
que una vez sintieron en su unión.



Haz que sean lo suficientemente honestos
para preguntarse:
¿Dónde hemos estado juntos
y hacia dónde estamos yendo?
 
Haz que sean lo suficientemente valientes
 para preguntarse:
¿En qué hemos fallado?

Haz que sean lo suficientemente fuertes
 para decir:
"Para mí, nosotros estamos primero."

Ayúdalos, juntos
a reexaminar su compromiso
bajo la luz de Tu amor,
de buena voluntad,
 abiertamente, con compasión.

 (hacer la petición y rezar La Salve y tres Avemarías)

¡Oh, Virgen de Guadalupe!
 Colocamos bajo tu poderoso patronazgo
 la pureza e integridad de la Santa Fe en México,
  en todo el Continente Americano,
 y en todo el Mundo
 porque estamos seguros que mientras seas reconocida
 como Reina y Madre,
 el Mundo, América y México
 y nuestro matrimonio serán salvados.

Amén.
 
 
 

ORACION A LA VIRGEN DE GUADALUPE DEl BEATO JUAN PABLO II




¡Oh Virgen Inmaculada, Madre del verdadero Dios
 y Madre de la Iglesia!
Tú, que desde este lugar manifiestas
 tu clemencia y tu compasión
 a todos los que solicitan tu amparo;
 escucha la oración que con filial confianza te dirigimos
 y preséntala ante tu Hijo Jesús, único Redentor nuestro.

Madre de misericordia,
 Maestra del sacrificio escondido y silencioso,
 a ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores,
 te consagramos en este día todo nuestro ser
 y todo nuestro amor.
Te consagramos también nuestra vida,
 nuestros trabajos, nuestras alegrías,
 nuestras enfermedades y nuestros dolores.

Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos;
 ya que todo lo que tenemos y somos
 lo ponemos bajo tu cuidado, Señora y Madre nuestra.
Queremos ser totalmente tuyos
 y recorrer contigo el camino de una plena fidelidad
 a Jesucristo en su Iglesia:
 no nos sueltes de tu mano amorosa.

 Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas,
 te pedimos por todos los Obispos,
 para que conduzcan a los fieles
 por senderos de intensa vida cristiana,
 de amor y de humilde servicio a Dios y a las almas.
Contempla esta inmensa mies,
 e intercede para que el Señor infunda hambre de santidad
 en todo el Pueblo de Dios,
 y otorgue abundantes vocaciones
 de sacerdotes y religiosos, fuertes en la fe,
 y celosos dispensadores de los misterios de Dios.

Concede a nuestros hogares la gracia de amar
 y de respetar la vida que comienza,
 con el mismo amor con el que concebiste en tu seno
 la vida del Hijo de Dios.
 Virgen Santa María, Madre del Amor Hermoso,
 protege a nuestras familias,
 para que estén siempre muy unidas,
 y bendice la educación de nuestros hijos.

Esperanza nuestra, míranos con compasión,
 enséñanos a ir continuamente a Jesús y, si caemos,
 ayúdanos a levantarnos, a volver a El,
 mediante la confesión de nuestras culpas y pecados
 en el Sacramento de la Penitencia,
 que trae sosiego al alma.
 Te suplicamos que nos concedas
 un amor muy grande a todos los santos Sacramentos,
 que son como las huellas que tu Hijo nos dejó en la tierra.

 Así, Madre Santísima,
 con la paz de Dios en la conciencia,
 con nuestros corazones libres de mal y de odios
 podremos llevar a todos la verdadera alegría
 y la verdadera paz, que vienen de tu Hijo,
 nuestro Señor Jesucristo,
 que con Dios Padre y con el Espíritu Santo
 vive y reina por los siglos de los siglos.


 Amén.

 
Su Santidad Juan Pablo II
México, enero de 1979. Visitando su Basílica en su primer viaje al extranjero como Papa.
 
 
 

domingo, 4 de noviembre de 2012

ORACION A NUESTRA SEÑORE DE GUADALUPE PARA PROTECCIÓN







Acuérdate, piadosísima Virgen María de Guadalupe,
que en tus celestiales apariciones
en la montaña del Tepeyac,
prometiste mostrar tu clemencia amorosa
y tu compasión a los que te amamos
y buscamos solicitando tu amparo,
llamándote en nuestros trabajos y aflicciones
ofreciéndonos escuchar nuestros ruegos,
enjugar nuestras lágrimas
y darnos consuelo y alivio.
 
Jamás se ha oído decir que ninguno
de los que hemos implorado tu protección,
ya en las públicas necesidades,
ya en nuestras congojas privadas,
pidiendo tu socorro,
hayamos sido abandonados.
 
Con esta confianza acudimos a Ti,
siempre Virgen María, Madre del Dios verdadero,
y aunque gimiendo bajo el peso de nuestros pecados,
venimos a postrarnos en tu presencia soberana,
seguros de que te has de dignar
cumplir misericordiosa tus promesas;
esperamos que no ha de molestarnos
ni afligirnos cosa alguna, ni tendremos que temer
enfermedad ni otro accidente penoso,
ni dolor alguno, estando bajo tu sombra y amparo.

Ya que en admirable imagen
has querido quedarte con nosotros,
Tú que eres nuestra Madre, nuestra salud y vida,
estando en tu regazo maternal
y corriendo en todo por tu cuenta,
no necesitamos ya de ninguna otra cosa.
 
No deseches, ¡Oh, Santa Madre de Dios!
Nuestras súplicas, antes bien,
inclina a ellas tus oídos compasivos
y escúchanos favorablemente.
 
Amén.

 
 

jueves, 1 de noviembre de 2012

ORACION A NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, PATRONA DE MEXICO Y EMPERATRIZ DE LAS AMERICAS



 

 
 
Madre Santísima de Guadalupe.
Madre de Jesús,
condúcenos hacia tu Divino Hijo
por el camino del Evangelio,
para que nuestra vida sea
el cumplimiento generoso de la voluntad de Dios.

 Condúcenos  a Jesús,
que se nos manifiesta y se nos da
en la Palabra revelada
y en el Pan de la Eucaristía.

 Danos una fe firme,
una esperanza sobrenatural,
una caridad ardiente y una fidelidad viva
a nuestra vocación de bautizados.

 Ayúdanos a ser agradecidos a Dios,
exigentes con nosotros mismos
y llenos de amor
para con nuestros hermanos.

AMÉN.
 
 
 

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