Oh María, Reina de los ángeles y de los santos,
coronada de gloria y honor
en el gozo sin fin del paraíso,
tú brillas delante de nosotros
tú brillas delante de nosotros
como estrella de la mañana.
Enséñanos, Madre,
Enséñanos, Madre,
a caminar por el mundo
con la mirada puesta
con la mirada puesta
allá donde está el gozo auténtico y definitivo.
Oh, María, poderoso Auxilio de los Cristianos
que confiados de tu misericordia,
acuden a tu trono lleno de confianza!
