Niña celestial, Sagrada, Santa,
que con tantos prodigios y dones
te dignaste mostrar tus deseos
de ver honrada tu tierna infancia,
habiendo tenido el privilegio
que con tantos prodigios y dones
te dignaste mostrar tus deseos
de ver honrada tu tierna infancia,
habiendo tenido el privilegio
ser concebida sin pecado original.
Tú, que eres la única entre las hijas de Eva,
galardonada con este don,
espejo transparente de pureza,
desde tu misma concepción,
para poder llegar a ser
la Inmaculada Madre de Dios,
vuelve hacia mí,
tus ojos llenos de dulzura y bondad,
y sé mi Mediadora y Abogada,
galardonada con este don,
espejo transparente de pureza,
desde tu misma concepción,
para poder llegar a ser
la Inmaculada Madre de Dios,
vuelve hacia mí,
tus ojos llenos de dulzura y bondad,
y sé mi Mediadora y Abogada,
para que yo vea cumplida mi súplica.



