Profundiza sin cesar en los misterios de Dios; nunca llegarás al final de tu búsqueda, pero sí avanzarás.
Prefiere la inteligencia de estos misterios a toda ciencia humana, a todas las riquezas.
Pide el discernimiento, profundiza en la Sabiduría de Dios y búscala “como a los tesoros” (Pr 2, 4).
“Entonces comprenderás justicia, derecho y rectitud: todo buen sendero” (Pr 2, 9).
Sé el amigo íntimo de la Sabiduría.
ORACIÓN PARA PEDIR PROTECCION Y AMPARO
A SAN MIGUEL ARCÁNGEL



















