¡Oh Virgen bendita entre todas las mujeres!
Nos faltan las palabras
para darte gracias
por las innumerables bendiciones
que hemos recibido de tu mano.
El día de tu nacimiento
puede ser llamado el día de acción de gracias,
de la alegría y del consuelo.
Tú eres la honra de la humanidad,
gozo del Paraíso,
regalo escogido de Dios,
y bien de nuestra nación.
