PRIMER DÍA
EN HONOR DE SU PODER
(Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros
enemigos,
líbranos Señor Nuestro).
Señor mío Jesucristo,
Dios y hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor
mío;
por ser Vos quien sois,
Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas
las cosas,
me pesa de todo corazón
haberos ofendido;
también me pesa porque
podéis castigarme
con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina
gracia,
propongo firmemente nunca
más pecar,
confesarme y cumplir la
penitencia
que me fuera impuesta.
Amén.
¡Piadoso Jesús mío,
tierno y sagrado dueño,
llego a tus plantas,
arrepentido,
a confesar mis culpas.
¡Jesús mío,
ten misericordia de nosotros!
Óyenos piadoso Niño
y concédenos lo que te pedimos,
por los cuidados que te prodigó
tu Santísima Madre.
