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lunes, 10 de diciembre de 2012

ORACIÓN Y REFLEXIÓN PARA EL 8 DE DICIEMBRE

Dice tu Angel hoy:
 
Hoy es un día importante, el cielo y la tierra redimida festejan la morada inmaculada digna de concebir al Hijo único de Dios, que vino a la tierra para salvar a los hombres.
 
“Con ropaje de salvación” (Is 61,10), la nueva Eva, la Inmaculada Concepción es también tu madre infinitamente amante.
 
Ella interviene a tu favor cuando te hace falta o cuando tú la necesitas y se lo pides. Estalla de alegría en el Señor.
 
Pídele la gracia de tomar plenamente conciencia de poseer tantos tesoros.
 
Como me gustaría que pudieras contemplar su resplandeciente belleza y su gran ternura como yo la veo.

 
 
 
 
ORACIÓN A LA INMACULADA CONCEPCIÓN
PARA PEDIR UN FAVOR
 


¡Corazón inmaculado de María!,
 
Desbordante de amor a Dios y a la humanidad,
y de compasión por los pecadores,
me consagro enteramente a ti.
 
Te confío la salvación de mi alma.
 
Que mi corazón esté siempre unido al tuyo,
para que me separe del pecado,
ame mas a Dios y al prójimo
y alcance la vida eterna
juntamente con aquellos que amo.
 
Medianera de todas las gracias,
y Madre de misericordia,
recuerda el tesoro infinito que tu divino Hijo
ha merecido con sus sufrimientos
y que nos confió a nosotros sus hijos.
 
Llenos de confianza en tu maternal corazón,
que venero y amo,
acudo a ti en mis apremiantes necesidades.
 
Por los méritos de tu amable e inmaculado Corazón
y por amor al Sagrado Corazón de Jesús,
obténme la gracia que pido
 
(mencionar aquí el favor que se desea)
 
Madre amadísima,
si lo que pido no fuere conforme a la voluntad de Dios,
intercede para que se conceda
lo que sea para la mayor gloria de Dios
y el bien de mi alma.
 
Que yo experimente
 la bondad maternal de tu corazón
y el poder su pureza intercediendo
 ante Jesús ahora en mi vida y en la hora de mi muerte.
 

Amén.



jueves, 6 de diciembre de 2012

ORACION A LA INMACULADA VIRGEN MARIA





Santísima Virgen,
 yo creo y confieso
 vuestra Santa e Inmaculada Concepción
 pura y sin mancha.

¡Oh Purísima Virgen!,
por vuestra pureza virginal,
vuestra Inmaculada Concepción
y vuestra gloriosa cualidad de Madre de Dios,
alcanzadme de vuestro amado Hijo
 la humildad,
la caridad,
 una gran pureza de corazón,
de cuerpo y de espíritu,
una santa perseverancia en el bien,
el don de oración,
una buena vida y una santa muerte.


Amén.
 
 
 

NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCION DE MARIA PARA PETICIONES



Oraciones para todos los días de la novena:

Señal de la cruz.

Acto de contrición:

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Ante vuestra divina presencia reconozco que he pecado muchas veces y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de haberos ofendido. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo no volver a caer más, confesarme y cumplir la penitencia que el confesor me imponga. Amén.
 
Oración preparatoria:
 
Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen soberana y perfecta, elegida para Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción; así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que, por la gracia de Dios, has sido elegida para ser madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su sangre.
 
A ti, purísima Madre, restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta Novena, para rogarte nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado. Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios, no sólo para vuestra dignidad y gloria, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordaos que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro haya sido desamparado.
 
No me dejéis pues a mí tampoco, porque si no, me perderé; que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción. Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un gran aprecio de la virtud, y la tercera, una buena muerte. Además dadme la gracia particular que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios, vuestra y bien de mi alma. 

[Oración particular del día (ver abajo)]
 
Oración final:
 
Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y Gloria Patris a la Santísima Trinidad, y luego pide lo que por intercesión de la Inmaculada Concepción deseas conseguir de la Novena.
 
Bendita sea tu pureza
Y eternamente lo sea,
Pues todo un Dios se recrea
En tan graciosa belleza.
A ti, celestial Princesa,
Virgen sagrada María,
Te ofrezco en este día
Alma, vida y corazón.
¡Mírame con compasión!
¡No me dejes, madre mía!

Día primero:
(Oración particular)
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como preservaste a María del pecado original en su Inmaculada Concepción y a nosotros nos hiciste el gran beneficio de libramos de él por medio de tu santo bautismo, así Te rogamos humildemente nos concedas la gracia de portarnos siempre como buenos cristianos, regenerados en Ti, Padrenuestro Santísimo.

Día segundo:
(Oración particular)
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como preservaste a María de todo pecado mortal en toda su vida y a nosotros nos das gracia para evitarlo y el sacramento de la confesión para remediarlo, así Te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la gracia de no cometer nunca pecado mortal, y si incurrimos en tan terrible desgracia, la de salir de él cuanto antes, por medio de una buena confesión.

Día tercero:
(Oración particular)
¡Oh santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como preservaste a María de todo pecado venial en toda su vida, y a nosotros nos pides que purifiquemos más y más nuestras almas, para ser dignos de Ti, así Te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la gracia de evitar los pecados veniales y de procurar y obtener cada día más pureza y delicadez de conciencia.

 Día cuarto:
(Oración particular)
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como libraste a María del pecado y le diste dominio perfecto sobre todas sus pasiones, así Te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la gracia de ir domando nuestras pasiones y destruyendo nuestras malas inclinaciones, para que Te podamos servir con verdadera libertad de espíritu y sin imperfección ninguna.

Día quinto:
(Oración particular)
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como desde el primer instante de su Concepción diste a María mas gracia que a todos los Santos y Angeles del cielo, así Te rogamos humildemente por intercesión de tu Madre Inmaculada nos inspires un aprecio singular de la divina gracia que Tú nos adquiriste con tu sangre y nos concedas el aumentarla más y más con nuestras buenas obras y con la recepción de tus santos sacramentos, especialmente el de la comunión.

Día sexto:
(Oración particular)
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como desde el primer instante infundiste en María, con toda plenitud, las virtudes sobrenaturales y los dones del Espíritu Santo, así Te suplicamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas a nosotros la abundancia de estos mismos dones y virtudes, para que podamos vencer todas las tentaciones y hagamos muchos actos de virtud dignos de nuestra profesión de cristianos.

Día séptimo
(Oración particular)
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como diste a María, entre las demás virtudes, una pureza y castidad eximia, por la cual es llamada Virgen de las Vírgenes, así Te suplicamos, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la dificilísima virtud de la castidad, que no se puede conservar sin tu gracia, pero que tantos han conservado mediante la devoción de la Virgen y tu protección.

Día octavo:
(Oración particular)
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como diste a María la gracia de una ardentísima caridad y amor de Dios sobre todas las cosas, así Te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas un amor sincero a Ti, oh Dios y Señor nuestro, nuestro verdadero bien, nuestro bienhechor, nuestro Padre, y que antes queramos perder todas las cosas que ofenderte con un solo pecado.

Día noveno:
(Oración particular)
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como has concedido a María la gracia de ir al cielo y de ser en él colocada en el primer lugar después de Ti, así Te suplicamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas una buena muerte, que recibamos bien los últimos sacramentos, que expiremos sin mancha ninguna de pecado en la conciencia y vayamos al cielo para siempre gozar en tu compañía y la de nuestra Madre, con todos los que se han salvado por ella.
 
 
 

domingo, 11 de noviembre de 2012

ORACION A LA INMACULADA CONCEPCION DE LA VIRGEN MARIA (PARA PETICIONES)





¡Virgen Santísima,
 que agradaste al Señor y fuiste su Madre;
 inmaculada en el cuerpo,
 en el alma, en la fe y en el amor!
 
 Por piedad, vuelve benigna los ojos a los fieles
 que imploran tu poderoso patrocinio.
 
 La maligna serpiente,
 contra quien fue lanzada la primera maldición,
 sigue combatiendo con furor
 y tentando a los miserables hijos de Eva.
 
 ¡Ea, bendita Madre, nuestra Reina y Abogada,
 que desde el primer instante de tu concepción
 quebrantaste la cabeza del enemigo!
 
 Acoge las súplicas de los que,
 unidos a ti en un solo corazón,
 te pedimos las presentes ante el trono del Altísimo
 para que no caigamos nunca
 en las emboscadas que se nos preparan;
 para que todos lleguemos al puerto de salvación,
 y, entre tantos peligros,
 la Iglesia y la sociedad
 canten de nuevo el himno del rescate,
 de la victoria y de la paz.
 
 Amén.

 

JACULATORIA

 
Bendita sea la santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, Madre de Dios. Avemaría.
 
 
 
 

 

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